Accesibilidad digital

El problema no es la persona. Es la interfaz.

C.A.T. aprende cómo se mueve cada persona. C.A.T.Y. entiende qué hay en pantalla. Juntos convierten un gesto real en una acción digital, sin exigir precisión constante ni memorizar comandos.

Diseñado conforme a WCAG 2.2, ISO/IEC 27701 e ISO 27001.

El pitch completo 3:06

Nerea Panadero presenta AIntegra durante tres minutos sobre el escenario del evento de ciberseguridad de Startup Valencia, en el València Innovation Capital, con el público sentado delante y las diapositivas del proyecto en la pantalla grande. Arranca preguntando al público por trámites cotidianos —quién hace su propia declaración de la renta— para llegar al problema de fondo: la interfaz. Presenta después el modelo físico, el C.A.T., Cognitive Assistive Trackpad, que permite manejar el ordenador de una manera más natural y ajustada al rango de movimiento de cada persona («y le llamamos gato», dice), y a continuación C.A.T.Y. y sus tres pilares. La última parte recorre la privacidad por diseño, el trabajo en ciberseguridad, la hoja de ruta y el equipo —dos ingenieros telemáticos especializados—, y cierra con el lema de la empresa: make it possible, make it accessible.

El cambio

1.300millones de personas

tienen hoy una barrera para usar un ordenador.

Aproximadamente una de cada seis personas del mundo.

Cuando algo no funciona, se cambia el diseño, no a la persona

No están rotas. Lo que está mal calibrado es la interfaz: da por hecho una precisión, una memoria y una constancia que casi nadie tiene todos los días.

Mientras tanto hay quien no puede pedir cita médica sin que alguien le sujete la mano en el ratón, ni mirar su cuenta sin dictarle la contraseña a otra persona. Eso no es incomodidad. Es autonomía.

La persona se adapta a la máquina La máquina se adapta a la persona

Cómo funciona

De un gesto a una acción, en tres pasos

No hay que aprender un lenguaje nuevo. El gesto que cada persona ya puede hacer se convierte en el mando.

  1. La persona

    Gesto real

    La persona se mueve como puede, no como exige el ratón. C.A.T. aprende su forma de moverse y tolera el temblor, la fatiga y la variación entre un día y otro.

  2. El contexto

    Contexto local

    C.A.T.Y. lee qué hay en la pantalla, el documento o la web activa. El procesamiento ocurre en el propio dispositivo siempre que es viable.

  3. El resultado

    Acción digital

    Navegar, leer en voz alta, resumir o ejecutar un comando. El mismo gesto significa cosas distintas según lo que haya delante.

Producto

Un dispositivo y una inteligencia que trabajan juntos

Ilustración de C.A.T. y C.A.T.Y. juntos: el trackpad plateado con su halo, y sobre él el gato luminoso de C.A.T.Y., unidos por un trazo de luz que sale de la superficie del dispositivo.
  • Cognitive Assistive Trackpad

    C.A.T.

    El hardware. Un trackpad adaptativo que sustituye o complementa al ratón mediante gestos personalizados. No exige precisión constante: se calibra con el rango de movimiento de cada persona y aguanta que ese rango cambie.

  • Cognitive Assistive Technology for You

    C.A.T.Y.

    La capa de inteligencia artificial. Interpreta el gesto en el contexto de lo que hay en pantalla y lo convierte en acción: navegar, leer en voz alta, resumir o ejecutar comandos. También funciona en modo voz.

Ver el producto en detalle

Para quién

Para quien tiene una barrera, y para quien todavía no sabe que la tendrá

La accesibilidad no es una categoría de usuario. Es una condición que va y viene: un brazo escayolado, una migraña, una jornada de doce horas, la edad.

  • Uso individual

    Personas

    Personas con discapacidad visual, motora o cognitiva. Personas mayores. Quien tiene poca soltura digital. Y también estudiantes, profesionales y cualquiera con fatiga o lesión por uso continuado del ratón.

  • Entidades

    Asociaciones y fundaciones

    Entidades de accesibilidad y discapacidad que quieren probar una alternativa real al ratón con sus personas usuarias, con acompañamiento y medición de resultados.

  • Organizaciones

    Empresas e instituciones

    Universidades, centros educativos, administraciones públicas y empresas que necesitan que sus puestos y sus servicios digitales sean utilizables por toda su plantilla y toda su ciudadanía.

Antes y después

La misma tarea, dos experiencias

Leer un documento largo en una web y quedarse con lo importante.

Con un ratón convencional

  • Apuntar a un enlace de 12 píxeles con la mano temblando, y fallar tres veces.
  • Arrastrar la barra de desplazamiento sin soltar durante una página entera.
  • Cambiar de ventana buscando el lector de pantalla, y perder el sitio donde se iba leyendo.
  • Abandonar el trámite a mitad porque cansa más de lo que aporta.

Con AIntegra

  • Un gesto amplio, tolerante al temblor, basta para recorrer la página.
  • Un gesto pide a C.A.T.Y. que lea el documento en voz alta desde donde estás.
  • Otro gesto pide un resumen de lo que hay en pantalla, sin cambiar de ventana.
  • El trámite se termina. Sin ayuda de nadie y sin pedir permiso.

Ciberseguridad

La accesibilidad no puede costar la privacidad

Una persona que necesita ayuda para usar el ordenador acaba, muchas veces, entregando su contraseña a otra persona. Ese es un problema de seguridad, y es un problema de diseño.

  • En el dispositivo

    Procesamiento local

    Lo que se puede resolver en el dispositivo, se resuelve en el dispositivo. Menos datos que salen, menos superficie que proteger.

  • En espacios públicos

    Modo seguro

    Pantalla oculta y audio privado para poder usar el dispositivo en un espacio público sin exponer información sensible a quien pasa por detrás.

  • En la verificación

    CAPTCHA por gestos

    Una alternativa accesible a los CAPTCHA visuales, que hoy dejan fuera a millones de personas con discapacidad visual.

Ver cómo lo abordamos

Pilotos

Qué incluye un piloto

Un piloto no es una demo larga. Es una prueba con personas reales, con criterios acordados antes de empezar y con datos al final.

Proponer un piloto

  • Sesión inicial con el equipo y con las personas usuarias para entender las tareas que hoy se atascan.
  • Dispositivos C.A.T. y acceso a C.A.T.Y. durante todo el periodo de prueba.
  • Calibración individual: cada persona configura sus gestos con nosotros, no con un manual.
  • Formación al equipo de acompañamiento, para que la autonomía no dependa de nosotros.
  • Medición antes y después sobre tareas concretas, no sobre impresiones.
  • Informe final con lo que funcionó, lo que no y qué haría falta para un despliegue.

Quiénes somos

Dos personas y una idea que no se les quita de la cabeza

Foto pendiente de sustituir por una versión en alta resolución.

Preguntas

Lo que nos preguntáis

¿C.A.T. sustituye al ratón o lo complementa?

Las dos cosas, según el caso. Hay personas que dejan de usar el ratón por completo y otras que alternan: el ratón para lo que ya les funciona y C.A.T. para lo que les cuesta. No obligamos a elegir.

¿Hay que aprenderse una lista de gestos?

No. La calibración parte del movimiento que cada persona ya hace con soltura, y a partir de ahí se asignan las acciones. Si un gesto no sale, se cambia; el sistema se adapta al gesto, no al revés.

¿Funciona si mi pulso cambia de un día para otro?

Es justo el escenario para el que está pensado. C.A.T. tolera variación y fatiga: no compara el gesto contra una plantilla rígida, sino contra el rango de movimiento aprendido de esa persona.

¿Mis datos salen del dispositivo?

El procesamiento ocurre en el propio dispositivo siempre que es viable. Cuando algo tiene que salir, se dice explícitamente y se explica para qué. El detalle está en la página de ciberseguridad.

¿Sirve para alguien que no tiene ninguna discapacidad?

Sí. Una parte de las personas que lo prueban llegan por fatiga, lesión por uso continuado o simplemente porque prefieren no depender del ratón. La accesibilidad casi nunca beneficia solo a quien la necesita.

¿Está certificado en accesibilidad o en seguridad?

Todavía no. El producto está diseñado conforme a WCAG 2.2, ISO/IEC 27701 e ISO 27001, y estamos en camino a la certificación, pero no tenemos los certificados formales y no vamos a decir que sí.

¿Cuánto cuesta?

El dispositivo C.A.T. cuesta 60 € por unidad y la suscripción a C.A.T.Y., 15 € al mes. Para organizaciones no damos un precio cerrado: depende del número de puestos, del acompañamiento y de la formación, y lo vemos caso por caso.

¿En qué idiomas funciona C.A.T.Y.?

El modo voz y la interfaz están disponibles en español e inglés. Si necesitas otro idioma para un piloto, cuéntanoslo en la solicitud de demo.

Cuéntanos qué se atasca

Si hay una tarea concreta que hoy no se puede hacer sin ayuda, esa es la conversación que queremos tener. Preparamos la demo alrededor de ese caso, no de nuestro guion.

Solicitar una demo